Capítulo 5.
(Narra Maria)
De repente sonó el despertador, que
hora sería, ¿Las diez y media? No lo sabía pero lo único que si
que sabía era que estaba muerta. Me levanté pegando un bote de la
cama, me acerqué a la mesita de noche y apagué el despertador en el
Iphone. Mi móvil era una de las cosas que más amaba del mundo. Lo
tengo desde hace poco tiempo, pero lo cuido como a un bebé.
Me acerqué al armario, no me compliqué
mucho, algo simple bastaría, total, seguramente saldría a desayunar
sola, por lo que tampoco hacía falta arreglarse mucho.
Hacía mucho calor por lo que decidí
ponerme unos pantalones cortos amarillos, una camiseta ancha negra, y
por abajo unas vans turquesas.
(http://www.polyvore.com/cgi/set?id=61679669&.locale=es
) Me cogí una cola, cogí mi bolso y mis gafas y cerré la puerta
detrás de mi, dando un portazo.
Salí a la calle, decidí poner rumbo a
la tienda de donuts más cercana, pues aunque no sabía por qué, hoy
me apetecía un donut.
Cuando estaba llegando, vi una melena
rubia a lo lejos, la reconocí en seguida.
-¡¡MARTA!!- dije gritando.
-¡¿MARIA?!-
-La misma cielo-
-Joder, que de tiempo sin verte tía-
-Uff es verdad, y lo que yo te echaba
de menos jajaja-
-¿A dónde ibas?-
-A desayunar, tengo muchísima hambre
no puedo más-
-Anda, que no entiendo donde echas todo
lo que te comes hija mía. Bueno, yo también iba a desayunar,
concretamente a la tienda de donuts, ¿vienes conmigo?
-Claro.
Marta, junto con Mónica, era mi mejor
amiga. Siempre estábamos las tres juntas. Pero un día, no se que
pasó, que empezaron a correr rumores de que Moni, había hablado mal
de ella, y Marta, con lo sensible que es, le molestó muchísimo, así
que se enfadó con ella, y desde entonces ya nada es igual, no puedo
estar con las dos a la vez, y tengo que elegir entre las dos, pues no
pueden ni verse.
Llegamos a la tienda de donuts.
-¿Qué va a querer usted?-
-Yo un donut de chocolate relleno de
nutella, y un chocolate por favor- dijo Marta.
-Yo lo mismo, gracias-
-Pues las cuatro cosas son 6'50 €-
-Tome aquí tiene- dije adelantándome
para invitar a Marta.
-Gracias, siguiente-
Nos sentamos en una mesa dentro. Las
mesas eran de estas que te sentabas con mucha gente, aunque no la
conocieras. Nos tocó al lado de unas adolescentes de unos quince
años.
-Tia!, Todo este tiempo esperando y por
fin!-
-Es verdad chicas, ¿no os dais
cuenta?-dijo gritando- Que esta noche vamos a ir a un concierto de
One Direction!, nuestro sueño cumplido.
-Y todo gracias a las 11:11. Siempre lo
dije, que para algo tenía que servir.-
-Jajaja que razón tienes. Bueno,
vámonos de compras que yo todavía no se que ponerme-
-Claro- asintieron todas, y salieron al
exterior de la cafetería dando saltitos de alegría.
Marta se quedó con una cara de
entusiasmo increíble, pero la verdad, no entendía por que.
-Marta, ¿Y esa cara que se te ha
quedado?-
-Tia por dios, que voy a llorar, que me
acabo de enterar de que mis cinco ídolos vienen esta noche a dar un
concierto y yo no tengo entradas, encima, ya se habrán agotado.-
-Espera, ¿Tus cinco ídolos?- dije
incrédula.
Entonces caí en la cuenta, claro,
Marta no estaba en el mismo instituto que Moni y yo, con lo cual no
conocía a Niall, además ya sé por que me sonaba el nombre de su
grupo. Pues claro, si es que Marta nunca se cansaba de hablar de
ellos, no paraba de decirme que eran perfectos, que su sonrisa le
hacía seguir adelante, que le daban fuerzas, bueno, pues espérate
que ahora comprendo todo lo que decía. Pero si es que uno de los
cuales hablaba, era Niall.
- Parece mentira que no te acuerdes María, si me he llevado no se las horas hablándote de ellos-
- Ya, ya me acuerdo pero tia, no te preocupes, que a lo mejor puedo hacer algo por ti.
- ¿Qué? No te entiendo bien lo que quieres decir Maria.
- Da igual, tu vete a tu casa, que ya te llamaré yo muy pronto eh?-
- Bueno, pues entonces vale. Adios-
- Adioss fea-
Nos despedimos y ella se marchó. Me
levanté y puse rumbo a mi casa. Por el camino cogí mi móvil.
Busqué en la agenda de contactos. Y lo encontré, Niall Horan.
-¿Diga?- dijo dulcemente.
-Niall, soy Maria-
-Ah, hola Mery, ¿que pasa?-
-Esta vez te lo consiento porque
necesito que me hagas un favor eh?-
-Vale jaja, que necesitas?-
-Aver, pues es que tengo una amiga, que
se llama Marta, que es muy fan vuestra, entonces, hoy he estado con
ella y me ha dicho que no tiene entradas para el concieto. Así que
he pensado que quizás podría venir con nosotras. Si no puede ser,
no pasa nada, enserio Niall.-
-¿Pero que dices Maria? Marta viene y
no se hable más.-
-Muchas gracias Nialler, un besito-
-De nada preciosa, hasta esta noche,
adios-
Colgué el teléfono con una sonrisa,
¿me había llamado preciosa, o lo había soñado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario