jueves, 25 de octubre de 2012

Capítulo 5.


Capítulo 5.
(Narra Maria)

De repente sonó el despertador, que hora sería, ¿Las diez y media? No lo sabía pero lo único que si que sabía era que estaba muerta. Me levanté pegando un bote de la cama, me acerqué a la mesita de noche y apagué el despertador en el Iphone. Mi móvil era una de las cosas que más amaba del mundo. Lo tengo desde hace poco tiempo, pero lo cuido como a un bebé.
Me acerqué al armario, no me compliqué mucho, algo simple bastaría, total, seguramente saldría a desayunar sola, por lo que tampoco hacía falta arreglarse mucho.
Hacía mucho calor por lo que decidí ponerme unos pantalones cortos amarillos, una camiseta ancha negra, y por abajo unas vans turquesas. (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=61679669&.locale=es ) Me cogí una cola, cogí mi bolso y mis gafas y cerré la puerta detrás de mi, dando un portazo.
Salí a la calle, decidí poner rumbo a la tienda de donuts más cercana, pues aunque no sabía por qué, hoy me apetecía un donut.
Cuando estaba llegando, vi una melena rubia a lo lejos, la reconocí en seguida.
-¡¡MARTA!!- dije gritando.
-¡¿MARIA?!-
-La misma cielo-
-Joder, que de tiempo sin verte tía-
-Uff es verdad, y lo que yo te echaba de menos jajaja-
-¿A dónde ibas?-
-A desayunar, tengo muchísima hambre no puedo más-
-Anda, que no entiendo donde echas todo lo que te comes hija mía. Bueno, yo también iba a desayunar, concretamente a la tienda de donuts, ¿vienes conmigo?
-Claro.

Marta, junto con Mónica, era mi mejor amiga. Siempre estábamos las tres juntas. Pero un día, no se que pasó, que empezaron a correr rumores de que Moni, había hablado mal de ella, y Marta, con lo sensible que es, le molestó muchísimo, así que se enfadó con ella, y desde entonces ya nada es igual, no puedo estar con las dos a la vez, y tengo que elegir entre las dos, pues no pueden ni verse.
Llegamos a la tienda de donuts.
-¿Qué va a querer usted?-
-Yo un donut de chocolate relleno de nutella, y un chocolate por favor- dijo Marta.
-Yo lo mismo, gracias-
-Pues las cuatro cosas son 6'50 €-
-Tome aquí tiene- dije adelantándome para invitar a Marta.
-Gracias, siguiente-

Nos sentamos en una mesa dentro. Las mesas eran de estas que te sentabas con mucha gente, aunque no la conocieras. Nos tocó al lado de unas adolescentes de unos quince años.
-Tia!, Todo este tiempo esperando y por fin!-
-Es verdad chicas, ¿no os dais cuenta?-dijo gritando- Que esta noche vamos a ir a un concierto de One Direction!, nuestro sueño cumplido.
-Y todo gracias a las 11:11. Siempre lo dije, que para algo tenía que servir.-
-Jajaja que razón tienes. Bueno, vámonos de compras que yo todavía no se que ponerme-
-Claro- asintieron todas, y salieron al exterior de la cafetería dando saltitos de alegría.

Marta se quedó con una cara de entusiasmo increíble, pero la verdad, no entendía por que.

-Marta, ¿Y esa cara que se te ha quedado?-
-Tia por dios, que voy a llorar, que me acabo de enterar de que mis cinco ídolos vienen esta noche a dar un concierto y yo no tengo entradas, encima, ya se habrán agotado.-
-Espera, ¿Tus cinco ídolos?- dije incrédula.
Entonces caí en la cuenta, claro, Marta no estaba en el mismo instituto que Moni y yo, con lo cual no conocía a Niall, además ya sé por que me sonaba el nombre de su grupo. Pues claro, si es que Marta nunca se cansaba de hablar de ellos, no paraba de decirme que eran perfectos, que su sonrisa le hacía seguir adelante, que le daban fuerzas, bueno, pues espérate que ahora comprendo todo lo que decía. Pero si es que uno de los cuales hablaba, era Niall.
  • Parece mentira que no te acuerdes María, si me he llevado no se las horas hablándote de ellos-
  • Ya, ya me acuerdo pero tia, no te preocupes, que a lo mejor puedo hacer algo por ti.
  • ¿Qué? No te entiendo bien lo que quieres decir Maria.
  • Da igual, tu vete a tu casa, que ya te llamaré yo muy pronto eh?-
  • Bueno, pues entonces vale. Adios-
  • Adioss fea-

Nos despedimos y ella se marchó. Me levanté y puse rumbo a mi casa. Por el camino cogí mi móvil. Busqué en la agenda de contactos. Y lo encontré, Niall Horan.

-¿Diga?- dijo dulcemente.
-Niall, soy Maria-
-Ah, hola Mery, ¿que pasa?-
-Esta vez te lo consiento porque necesito que me hagas un favor eh?-
-Vale jaja, que necesitas?-
-Aver, pues es que tengo una amiga, que se llama Marta, que es muy fan vuestra, entonces, hoy he estado con ella y me ha dicho que no tiene entradas para el concieto. Así que he pensado que quizás podría venir con nosotras. Si no puede ser, no pasa nada, enserio Niall.-
-¿Pero que dices Maria? Marta viene y no se hable más.-
-Muchas gracias Nialler, un besito-
-De nada preciosa, hasta esta noche, adios-

Colgué el teléfono con una sonrisa, ¿me había llamado preciosa, o lo había soñado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario