Capítulo 7.
(Narra Marta)
Dios, tenía las
dos mejores amigas del mundo. No sé como me habían podido conseguir
eso. Bueno, en realidad si que lo sabia, que eran mejores amigas de
Niall Horan, de NIALL HORAN, de mi Nialler, de mi duende. No sabía
como agradecerles lo que habían hecho por mi. Eran simplemente
grandes. En cuanto llegué a mi casa, me encerré en mi cuarto, puse
en el ipod el album de los chicos y me metí en el cuarto de baño a
ducharme. Me llevé media hora en la ducha, cuando salí me coloqué
la toalla, y me depilé las piernas. Ya eran las 17:30; me puse lo
que las chicas me habían regalado. Me cepillé el pelo, no me iba a
hacer nada ya que lo tenía liso, y me apetecía llevarlo suelto.
Cogí el móvil, las llaves y dinero por si acaso y salí de casa
impaciente dirección a casa de María.
(Narra María)
Que ganas tenía
de que llegase la hora. Por una parte porque quería ver ya a Niall,
y por otra porque quería ver como Marta cumplía su sueño, el de
conocer a sus ídolos; Y la verdad es que también quería conocer a
los amigos del rubio. Me duché y vestí con lo que tenía preparado.
Eran ya las 17:45 asi que me senté en el sofá y puse la tele
mientras Moni y Marta llegaban para recogerme.
(Narra Mónica)
Estaba un pòco
nerviosa la verdad. Nialler me había dicho que me iba a presentar a
sus amigos, y en concreto a uno. Dice que le parece que somos tal
para cual y que acabaríamos juntos. No sabía si fiarme de él, lo
único que si que sabía era que los amigos de Niall siempre eran
magníficas personas, porque él lo era, y siempre estuvo rodeado de
ellas.
Me duché y vestí,
me puse lo que tenía preparado, así que cogí mi bolso, metí
dentro las cosas, y me fui corriendo a casa de María, ya que eran
menos cuarto.
(Narra María)
Sonó el timbre y
me acerqué a abrir, eran las chicas, que ya estaban listas para
irse.
-Dadme un segundo
que coja el bolso.-
-Vale-
-Ya está, vamos-
Cogí mi coche,
era un mini rojo. Amaba mi coche, más que a nada, siempre había
sido mi sueño, y mis padres me dieron ese capricho por mi 19
cumpleaños.
-Aver, que
pretendeis ¿que yo me presente allí con vosotras como si lo
conociera de toda la vida?-
-Claro, Marta-
-Aver tu trátalo
como te de la gana tía-
-Teneis razón,
seré yo misma y punto.-
Llegamos a la casa
de Nialler, nos bajamos del coche, me coloqué delante de las chicas,
ya que era yo la que sabía que casa era.
Llamé al timbre.
Niall salió a la
puerta al segundo.
-Hola preciosa- Me
abrazó.
-Hola duende- me
fulminó con la mirada.
De repente me dí
la vuelta, miré a Marta, la cual tenía la mandíbula desencajada de
lo alucinada que estaba.
-Hola Nialler-
dijo Moni.
-Hola cielo-
-Bueno, ella es
Marta-
Niall se acercó a
ella.
Susurrando le
dijo;
-Tranquila Marta
que no muerdo-
-Lo sé, no
muerdes, tu simplemente matas-
-¿QUE?-
-Pues eso, que con
tu sonrisa matas-
-Joder que bonito,
anda ven aqui-
Niall cogió a
Marta y la abrazó, Marta respondió al instante y lo abrazó más
fuertemente.
-Bueno, muy bonito
todo, pero nos tenemos que ir, dijo Mónica-
-Qué simpática-
Dijo Niall riendo
-Desde luego- dijo
Marta.
Marta cogió
confianza poco a poco. Con Niall era fácil, él te lo facilitaba
todo. Además Marta nunca tuvo problemas para hacer amigos, pues era
una buenísima chica.
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