Capítulo
19.
(Narra
Niall)
Después
de aquel juego que tanto le gustaba a los chicos, llegó Harry a
casa. Tenía la mirada clavada en el suelo.
-¿Qué
le pasa a Harry?- preguntó María intrigada.
-Nada,
suele ser borde por la noche- dijo Louis con cara rara.
-De
todas maneras voy a hablar con él, ahora vengo-
-Vale-
María
subió a hablar con Harry. No lo conocía muy bien, pero ella tenía
poderes. Siempre que yo estaba mal por cualquier cosa, hablaba
conmigo y conseguía hacerme olvidar todo.
Vimos
un poco la tele y subí a mi habitación para ponerme el pijama y
estar más cómodo así.
Cuando
pasé por el baño para lavarme los dientes, estaba la luz encendida
y la puerta cerrada, así que llamé a la puerta.
-¿Se
puede?-
-Claro
Nialler, pasa, me estaba lavando los dientes, que el dentista me ha
dicho
que
me los tengo que lavar después de comer-
-Qué
tonta eres María-
-¿Por
qué?-
-Que
no pasa nada por que no te los laves eh-
-Eso
es de cerdo, que asco-
-Que
asco ¿por qué? A ver, te los lavas antes de dormir y punto-
-Vale,
pero yo me los lavo antes, sí, soy rara-
Le
miré riéndome y ella me dio una suave torta en la cara.
Me
puse a lavarme los dientes.
-Bueno,
me voy abajo-
-No,
espérame- dije con la voz extraña, porque tenía el cepillo en la
boca.
-Vale,
vale-
Me
terminé de lavar los dientes, apagamos la luz y bajamos.
-¿Dónde
estábais?- dijo Zayn.
-Lavándonos
los dientes- dijimos los dos al unísono mientras que nuestras
miradas se cruzaron y reímos.
Nos
miraron extrañados y se rieron ellos también.
Moni
estaba sentada en un sofá con Liam, y en el otro sofá estaban
Louis, Eleanor, Zayn y Perrie apretados. Yo me senté en el sillón
que quedaba libre y María al lado de Moni.
-Oye
María, ya es tarde, nos tenemos que ir- dijo Moni.
-Es
verdad- dijo María resoplando.
-Tengo
una idea- dije.-Tenemos una habitación libre con una cama de
matrimonio, si queréis os podéis quedar aquí a dormir.-
-Por
mí sí- dijo Moni.
-Claro-
dijo María sonrojándose.-Pero no tenemos pijamas.
-No
hay problema, vivimos tres casas más a la derecha, os dejamos un
pijama a cada una-
-Muchas
gracias chicas- dijo María.
-¿Vamos?-
dijo Perrie.
-Vamos-
dijo Moni.
(Narra
María)
Los
chicos nos invitaron a quedarnos a dormir en una habitación libre
que tenían, pero no teníamos pijamas, así que Perrie y Eleanor nos
iban a dejar uno.
Fuimos
a su casa a recogerlos, ya que vivían al lado.
Entramos
en la casa.
-Esperad
aquí- nos dijeron a ambas.
Nos
esperamos en la puerta y a los cinco minutos ya estaban de vuelta con
dos pijamas. Eran muy monos, los dos parecidos. Unos shorts, unos
rosas y otros amarillos, y unas camisetas blancas anchas. Para
dormir, estaba muy bien.
Los
cogimos y nos dirigimos a casa de los chicos.
Entramos,
subimos las escaleras y fuimos a cambiarnos. Cada una entró en un
cuarto de baño.
Cuando
estuve cambiada salí y vi que Moni no había terminado, así que se
me ocurrió acercarme a ver qué pasaba con Marta, porque me estaba
empezando a asustar.
Llamé
tres veces a la puerta, hasta que escuché un amago de 'pasa'. Entré
en la habitación y me senté a su lado.
-¿Alguna
novedad?-
-He
podido hablar con ella.-
-¿Qué
te ha dicho?-
-Que
la deje en paz, que no sé de lo que Phil es capaz, y que es mejor
que no me meta.-
-Joder,
mierda. Estoy muy segura de que Phil no le va a hacer nada, antes de
convertirse en el monstruo que es ahora la quiso, de verdad. Pero,
podría hacerle cualquier cosa a cualquier persona sólo por
interponerse en su camino Harry.-
-Es
que me da igual María. La conozco desde hace poco tiempo, ya lo sé,
y sé que parece raro, que yo nunca creí que podía enamorarme, y
menos así, a primera vista casi, pero es que la quiero, joder, la
quiero, es muy difícil para mí reconocerlo. Y me necesita, así que
la voy a recuperar, cueste lo que cueste.-
-Y
yo te voy a ayudar. Es mi amiga. Ella siempre lo ha dado todo por mí,
y no soy nadie para dejarla ahora que es cuando más me necesita.
Cuando más nos necesita.-
-Pero,
¿cómo?-
-Creo
que sé dónde pueden estar. Mañana por la tarde vamos ¿vale? Ahora
no te preocupes tanto. Por mucho daño que le haga, ella es fuerte, y
va a aguantar hasta que lleguemos ¿vale?-
-Está
bien. Gracias María.-
-De
nada-
No
pude seguir hablando cuando Moni abrió la puerta de la habitación.
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