(Narra
Marta)
Entré
en su coche, un mercedes negro muy discreto. Por dentro era de piel
color camel, con unos elegantísimos sillones. Tenía enchufado su
ipod.
-Bueno,
pues vamonos-
-Pues
vámonos!-
En
ese momento comenzó a sonar la canción de Drunk de Ed Sheeran.
Harry, me miró con una sonrisa incómoda, giró la cabeza y comenzó
a cantar.
'I
wanna be drunk when I wake up, on the ride side of the wrong bed And
every excuse I made up
Tell you the truth I hate what didn't kill me, It never made me stronger at all.'
Tell you the truth I hate what didn't kill me, It never made me stronger at all.'
Estaba
un poco incómoda, pero amaba esa canción, y siempre que la
escuchaba la cantaba, hoy no iba a ser diferente. Así que inspiré y
seguí la canción.
'Love
will scar your make-up lip sticks to me So now I'll maybe leave back
there I'm sat here wishing I was sober I know I'll never hold you
like I used to'.
Harry
me miró y sonrió, yo me sonrojé, pero me daba igual, era mi
canción, no iba a dejar de cantarla porque me diera vergüenza. Acto
seguido, los dos seguimos cantando a la vez.
'But
our house gets cold when you cut the heating, without you to hold
I'll be freezing.Can't rely on my heart to beat it cause you take
part of it every evening, take words out of my mouth just from
breathing, replace with phrases like when you're leaving me.'
Cantamos
juntos toda la canción, y cuando terminó, Harry empezó a mirarme
de reojo.
-¿Qué?-
dije riendo
-Que
cantas estupendamente-
-Bueno,
y ¿eso me lo dice aquí el cantante famoso?-
-No,
eso te lo dice Harry-
-¿Y
me puedo fiar de ese tal Harry?-
-Yo
lo haría-
-Bueno,
pues me fiaré, pero tu no te quedas corto ricitos. Cantas
increíblemente bien-
-Gracias
preciosa-
Harry
torció el volante, cogiendo una salida de la carretera. La carretera
comenzó a desaparecer, hasta que terminó en un aparcamiento. Harry
aparcó el coche y salió, me abrió la puerta indicándome que
bajara.
-¿Hemos
llegado?-
-No,
toma tápate los ojos-
-¿Cómo?-
Harry me dio una bufanda de lana negra.
-Sí,
tápate los ojos con eso-
-Vale-
No
sabía de qué iba aquello, pero me tapé los ojos fiándome de él.
Me cogió de la mano. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, estaba
a gusto, me sentía protegida, es más, no tenía miedo a andar con
los ojos tapados.
Estuvimos
unos cinco minutos caminando, y de repente, mis pies, comenzaron a
tomar contacto con la arena. ¿Qué era aquello?.
Noté
como Harry se acercaba a mi espalda y me quitaba la bufanda. Se me
desencajó la mandíbula. El paisaje era increíble. Estábamos en
una playa de arena blanca. En el mar, las olas de un color turquesa
cristalino rompían produciendo un sonido que me recordaba a mi
abuelo. Él siempre me llevaba de pequeña a la playa. Recuerdo como
íbamos los dos solos, en pleno invierno. Cuando me quedaba en su
casa los fines de semana. Mi abuela le regañaba y le decía que
estaba loco, él simplemente sonreía, me cogía a los hombros y me
llevaba a la playa. Una vez allí, sacaba una toalla, la ponía mal
en la arena y se sentaba, entonces se paraba a contemplar como yo,
jugaba con la arena, como corría y viendo como yo era feliz. Yo le
decía, ¿No te aburres? Él solo me miraba, negaba con la cabeza y
sonreía, recuerdo que yo me encogía de hombros y seguía jugando.
Entonces
Harry me sacó de mis pensamientos agarrándome de la cintura y
susurrándome al oído.
-¿Te
gusta?-
-Gustarme
es poco-
-Me
alegra-
Miré
cabizbaja a la arena y Harry me notó un poco desanimada.
-Eh,
¿qué te pasa?-
-No
es nada-
-No
me mientas-
-Está
bien, es sólo que mi abuelo solía traerme a esta playa, antes de
que...- no pude evitarlo, una lágrima comenzó a resbalarse por mi
mejilla.
-Eh,
eh pequeña, si te ayuda, puedes contarme lo que quieras y
desahogarte-
-¿De
verdad?-
-Claro
que sí-
-Verás,
todo esto pasó hace apenas tres años.- Las lágrimas eran
demasiadas, cogí aire, y lo solté todo de golpe.- Volvía del
instituto, tan feliz como siempre, gritando y sonriendo. Abrí la
puerta de mi casa, y cuando entré, como de costumbre grité ''¡Mami,
papi, ya estoy aquí''. Fue extraño, siempre solía obtener
respuesta, pero ese día no fue así. Me extrañé, así que fui a
ver si estaban en la cocina. Lo único que encontré fue una nota en
la cual ponía ''Estamos en el hospital, es importante, por favor,
ven''. En cuanto la leí, me fui corriendo hasta que llegué a ese
sitio. A ese lugar que tanto odiaba y aborrecía. Entré y me dispuse
a llamar a mi madre, cuando me choqué con ella. ¿Qué pasa? Le
pregunté asustada, no sabía nada, y me esperaba lo peor. Mi madre
estaba cabizbaja, en su mirada, notaba que estaba muy triste, en
cualquier momento comenzaría a llorar. Se acercó a mi oído y me
dijo ''Cielo, tu abuelo está enfermo, le han dado muy poco tiempo''.
En ese momento, mi madre se derrumbó, y yo con ella. ''Pero, ¿qué
tiene?''. ''Cancer''.- en ese momento me derrumbé.
Harry
me miraba tiernamente, parecía que me escuchaba y sufría con lo que
decía. Me miró a los ojos, me sentí muy mal, y me tapé la cara.
No me gustaba que la gente me viese llorar, no podía soportarlo.
Harry me abrazó, lo hizo muy fuertemente. Pude notar su fragancia en
mi piel. Apoyé mi cabeza en su pecho, mientras él dibujaba círculos
con sus dedos en mi espalda.
-No
tienes que hacerlo si no quieres-
-Si
que quiero, quiero seguir-
-Está
bien-
porfavor sigue q me encanta!!
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